Esta guía ayuda a practicar cómo hablar de ti, describir situaciones y conversar sobre necesidades cotidianas. Una persona de apoyo puede leer las explicaciones y representar contigo los diálogos. Los ejemplos muestran respuestas posibles: cambia los datos para expresar tu propia situación.
Bases del español para hablar
1. Presentarte con datos personales
Para presentarte, puedes unir tu nombre, procedencia y lugar de residencia en frases breves. Llamarse expresa el nombre; ser de indica el origen; vivir en señala dónde resides. Son datos distintos: puedes ser de un país y vivir en otro. El pronombre yo suele omitirse porque el verbo permite entender quién habla.
Ejemplo resuelto: Amina responde: «Me llamo Amina. Soy de Marruecos y vivo en Zaragoza». Su respuesta diferencia el nombre, el origen y la residencia actual.
Error que debes evitar: Evita decir «soy en Zaragoza» para expresar residencia. Di «vivo en Zaragoza».
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2. Distinguir ser y estar
Ser permite identificar a una persona o expresar características y profesiones. Estar sirve, entre otros usos, para localizar personas y cosas o describir estados. La elección depende del significado, no simplemente de cuánto dura algo. Para hablar de tu profesión dices «soy cocinero»; para indicar tu ubicación dices «estoy en la cocina».
Ejemplo resuelto: «Mi hermana es enfermera. Hoy está cansada y está en casa». La primera frase identifica su profesión; las otras describen su estado y ubicación.
Error que debes evitar: Evita aplicar la regla «ser siempre es permanente»: una profesión puede cambiar y se expresa con ser.
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3. Decir qué hay y dónde está
Hay presenta la existencia de algo: «hay una farmacia». Está o están localizan algo ya identificado: «la farmacia está cerca». Hay mantiene la misma forma con uno o varios elementos. Esta diferencia ayuda a describir un barrio primero y después explicar dónde se encuentra un servicio concreto.
Ejemplo resuelto: «En mi calle hay dos panaderías. La panadería de Marta está junto al parque». Primero aparecen los establecimientos; después se localiza uno de ellos.
Error que debes evitar: Evita «hayn dos tiendas» y «las tiendas hay cerca». Di «hay dos tiendas» y «las tiendas están cerca».
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4. Hacer concordar nombres y características
Las palabras que acompañan a un nombre suelen adaptarse a su género y número. Puedes decir «una habitación pequeña» o «dos habitaciones pequeñas». Algunos adjetivos mantienen la misma forma para masculino y femenino, como grande, pero cambian en plural. Al describir varias cosas, mantén la concordancia en toda la expresión.
Ejemplo resuelto: «Tengo una mesa pequeña y dos sillas grandes». Pequeña acompaña a mesa; grandes está en plural porque describe dos sillas.
Error que debes evitar: Evita «dos silla grande». La forma correspondiente es «dos sillas grandes».
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5. Introducir algo y volver a mencionarlo
Un o una permiten presentar algo que el interlocutor todavía no tiene identificado. El o la suelen emplearse cuando ya se sabe de qué hablamos. Este cambio ayuda a seguir una explicación sin confundir personas u objetos. Los artículos también deben concordar con el nombre: una bolsa, la bolsa, unas bolsas.
Ejemplo resuelto: «Ayer compré una chaqueta. La chaqueta es azul». Primero se presenta la prenda; después se habla de esa misma chaqueta.
Error que debes evitar: Evita cambiar de objeto sin avisar: «una chaqueta» y luego «la camisa» no identifican necesariamente la misma prenda.
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6. Expresar acciones habituales en presente
El presente sirve para hablar de rutinas: trabajo, compras o actividades que haces normalmente. El verbo cambia según la persona: trabajo, trabajas, trabaja. Expresiones como cada día o los lunes aclaran que se trata de una costumbre. No necesitas repetir yo en cada frase si el sujeto sigue siendo el mismo.
Ejemplo resuelto: «Trabajo en una tienda. Abro por la mañana y descanso los domingos». Los tres verbos hablan de las actividades habituales de la misma persona.
Error que debes evitar: Evita «yo trabajar en una tienda» como frase completa. Di «trabajo en una tienda».
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7. Negar acciones y cantidades
No se coloca normalmente delante del verbo: «no tengo coche». Nunca y nadie también expresan negación. Si aparecen después del verbo, suelen acompañarse de no: «no viene nadie». Si aparecen antes, no hace falta añadirlo: «nadie viene». Para indicar cantidad cero puedes decir «no tengo ninguna cita».
Ejemplo resuelto: «No trabajo los domingos. Nunca trabajo los domingos». Las dos frases niegan esa rutina; la segunda destaca que no ocurre en ninguna ocasión.
Error que debes evitar: Evita «tengo ningún problema» cuando quieres negar. Di «no tengo ningún problema».
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8. Elegir la pregunta según la información
Qué pregunta por cosas o actividades; quién, por personas; dónde, por lugares; cuándo, por momentos; cuánto, por cantidades. Cómo puede preguntar por la manera de hacer algo o por un estado. Elegir la palabra adecuada permite obtener el dato que realmente necesitas y responder sin cambiar de tema.
Ejemplo resuelto: «¿Dónde trabajas?» recibe «En una panadería». «¿Cuándo empiezas?» recibe «A las ocho». Una respuesta indica el lugar y la otra, la hora.
Error que debes evitar: Evita responder solo con una hora a «¿dónde?»: comprueba si se pregunta por lugar, momento o cantidad.
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Tiempo, rutinas y experiencias
9. Decir y entender las horas
Para decir la hora usamos «es la una» y «son las dos», con sus minutos. Para situar una actividad usamos a: «empiezo a las nueve». Media significa treinta minutos y cuarto significa quince. Si puede haber confusión, añade de la mañana, de la tarde o de la noche.
Ejemplo resuelto: «La clase empieza a las cinco y cuarto de la tarde». La hora indicada es las 17:15, no las cinco y media.
Error que debes evitar: Evita confundir «a las ocho» con «son las ocho»: una expresión sitúa una actividad y la otra dice la hora.
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10. Indicar con qué frecuencia haces algo
Siempre, normalmente, a veces y nunca expresan frecuencias distintas. Cada día y dos veces por semana concretan cuánto se repite una actividad. No es lo mismo «voy el lunes», que puede referirse a una ocasión, que «voy los lunes», que describe una rutina.
Ejemplo resuelto: «Camino todos los días y voy a la piscina dos veces por semana, los martes y los viernes». La segunda actividad ocurre dos veces, no diariamente.
Error que debes evitar: Evita usar siempre si hay excepciones habituales. Puedes decir normalmente para expresar una costumbre que no ocurre en todas las ocasiones.
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11. Ordenar las acciones de una rutina
Primero, después, luego y al final permiten presentar acciones en orden. Antes de y después de relacionan una actividad con otra: «después de desayunar». El orden debe corresponder a lo que quieres contar. Estas expresiones ayudan a explicar un día habitual sin convertirlo en una lista difícil de seguir.
Ejemplo resuelto: «Primero preparo el desayuno. Después llevo a mi hija al colegio. Al final de la mañana vuelvo a casa». La secuencia deja claro qué ocurre antes.
Error que debes evitar: Evita cambiar el orden de los hechos sin una expresión que lo explique.
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12. Expresar una obligación personal
Tener que seguido de un verbo en infinitivo expresa una obligación o necesidad: «tengo que trabajar». Hay que presenta una necesidad de forma general, sin señalar a una persona concreta. Debes distinguir estas expresiones de querer, que comunica un deseo. Una obligación y una preferencia no significan lo mismo.
Ejemplo resuelto: «Quiero ir al parque, pero tengo que recoger a mi hijo». La persona desea pasear, aunque tiene una responsabilidad que condiciona su plan.
Error que debes evitar: Evita «tengo que trabajo». Después de tener que se utiliza el infinitivo: trabajar.
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13. Expresar gustos con gustar
Con gustar, el verbo concuerda con aquello que produce el gusto: «me gusta el cine» y «me gustan las películas». Cuando hablas de una actividad, usas un infinitivo: «me gusta cocinar». Para expresar la preferencia de otra persona puedes decir «a mi hermana le gusta bailar».
Ejemplo resuelto: «Me gusta caminar y me gustan los parques tranquilos». Caminar es una actividad; los parques forman un grupo de elementos en plural.
Error que debes evitar: Evita «yo gusto los parques» para expresar esta idea. Di «me gustan los parques».
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14. Elegir y expresar una preferencia
Querer expresa un deseo; preferir permite escoger entre alternativas. Puedes decir «prefiero el autobús» o «prefiero caminar». Si das un motivo breve, la elección resulta más clara. Para comparar dos actividades, puedes usar «prefiero caminar a correr», manteniendo ambas acciones en infinitivo.
Ejemplo resuelto: «Podemos comer dentro o en la terraza». La respuesta «prefiero dentro porque hace frío» resuelve la elección y explica su motivo.
Error que debes evitar: Evita responder «sí» cuando te ofrecen dos alternativas: indica cuál prefieres.
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15. Distinguir capacidad, posibilidad y permiso
Poder puede expresar capacidad, una posibilidad concreta o permiso. El contexto aclara el sentido: «puedo caminar» habla de capacidad; «puedo venir mañana» indica disponibilidad; «¿puedo entrar?» pide permiso. Después de poder, el segundo verbo va en infinitivo. Añadir un dato concreto evita respuestas ambiguas.
Ejemplo resuelto: «Sé conducir, pero hoy no puedo llevarte porque no tengo el coche». La persona tiene la habilidad, aunque no puede realizar esa acción en ese momento.
Error que debes evitar: Evita interpretar cualquier «no puedo» como falta de habilidad; puede expresar falta de tiempo o de medios.
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16. Contar planes con ir a
Ir a seguido de un infinitivo permite expresar un plan o una intención futura. La primera parte cambia según la persona: voy, vas, vamos. Una expresión temporal, como mañana o el sábado, sitúa el plan. «Voy al mercado» indica un destino; «voy a comprar» indica una acción prevista.
Ejemplo resuelto: «El sábado vamos a visitar a unos amigos. Vamos a salir después de comer». Ambas frases presentan acciones futuras del mismo grupo.
Error que debes evitar: Evita «voy comprar». Para expresar el plan necesitas «voy a comprar».
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17. Contar un hecho terminado del pasado
Para narrar un hecho terminado situado en un momento pasado, puedes emplear formas como fui, compré o trabajé. Ayer y el mes pasado ayudan a ubicarlo. Presenta quién hizo la acción y qué ocurrió; después añade el resultado si es relevante. Así diferencias el hecho pasado de tu rutina actual.
Ejemplo resuelto: «Ayer fui al mercado y compré fruta. Después volví a casa». Las acciones forman una secuencia que ya terminó.
Error que debes evitar: Evita mezclar «ayer» con un presente si no quieres narrar de forma especial. Para este ejemplo, di «ayer compré».
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18. Describir una costumbre anterior
Formas como vivía, trabajaba e iba permiten describir situaciones o costumbres de otra época. Puedes introducirlas con antes o cuando era pequeño. Para contrastarlas con el presente, añade ahora. Esta estructura muestra un cambio sin tener que explicar una historia larga.
Ejemplo resuelto: «Antes vivía lejos del trabajo e iba en autobús. Ahora vivo cerca y voy andando». La respuesta diferencia dos etapas y sus formas de desplazarse.
Error que debes evitar: Evita usar ahora para presentar una costumbre que ya terminó; indica claramente a qué etapa te refieres.
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Describir y relacionar información
19. Explicar relaciones familiares
Palabras como madre, hermano, pareja e hija permiten identificar relaciones. Mi y mis señalan pertenencia y cambian según el número de personas mencionadas. Para explicar relaciones entre varias personas, usa nombres cuando un pronombre pueda crear confusión. No necesitas presentar como familiares a quienes simplemente viven contigo.
Ejemplo resuelto: «Vivo con mi pareja y mis dos hijos. Mi hermana vive en otra ciudad». La respuesta distingue a los convivientes de otra persona de la familia.
Error que debes evitar: Evita «mi hijos»: al hablar de varios, corresponde «mis hijos».
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20. Identificar a alguien por su aspecto
Para identificar a una persona, combina rasgos visibles: pelo, altura y ropa. Tener sirve para describir el pelo; llevar, para la ropa que viste. Elige pocos detalles que permitan distinguirla. Las características deben corresponder a lo que puedes observar, sin inventar su profesión, personalidad o intención.
Ejemplo resuelto: «Es la mujer que tiene el pelo corto y lleva una chaqueta verde». Los dos detalles permiten distinguirla de otras personas presentes.
Error que debes evitar: Evita decir «tiene una chaqueta verde» si necesitas aclarar que la lleva puesta; tener también puede significar poseerla.
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21. Situar objetos con referencias espaciales
Encima de, debajo de, delante de, detrás de y al lado de expresan posiciones diferentes. Debes nombrar el punto de referencia: «al lado de la puerta». Entre necesita normalmente dos referencias o un conjunto. Estas expresiones permiten localizar un objeto sin señalarlo físicamente.
Ejemplo resuelto: «Las llaves están encima de la mesa, al lado del teléfono». La mesa indica la superficie y el teléfono precisa la posición.
Error que debes evitar: Evita responder únicamente «al lado» cuando el interlocutor no sabe al lado de qué.
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22. Diferenciar cantidades exactas y aproximadas
Una cantidad exacta identifica un número concreto: tres personas o veinte minutos. Unos, aproximadamente y más o menos indican una estimación. Mucho y poco expresan cantidad relativa, sin precisar un número. Cuando un dato determina una compra o una reserva, conviene aclarar si es exacto.
Ejemplo resuelto: «Somos cuatro personas y llegaremos dentro de unos veinte minutos». El grupo tiene exactamente cuatro miembros; el tiempo de llegada es aproximado.
Error que debes evitar: Evita presentar una estimación como un dato seguro si la otra persona necesita organizarse con precisión.
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23. Comparar características
Más que y menos que comparan diferencias; tan como expresa igualdad en una característica. Puedes comparar tamaño, distancia o precio sin afirmar que una opción es mejor en todo. Bueno y malo tienen formas comparativas frecuentes: mejor y peor. La característica elegida debe estar clara.
Ejemplo resuelto: «Este piso es más pequeño que el otro, pero está más cerca de mi trabajo». Una vivienda destaca por ubicación, aunque ofrece menos espacio.
Error que debes evitar: Evita «más mejor». Para expresar una valoración comparativa basta con mejor.
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24. Expresar inicio y duración
Desde señala el comienzo: «desde enero». Desde hace expresa cuánto tiempo ha pasado desde el inicio: «desde hace dos meses». Durante indica la duración de una actividad, que puede haber terminado. Estas expresiones responden a preguntas distintas y ayudan a precisar una situación personal.
Ejemplo resuelto: «Vivo aquí desde hace tres años. Antes viví en otra ciudad durante seis meses». La primera residencia continúa; la segunda pertenece a una etapa anterior.
Error que debes evitar: Evita «desde tres años» para expresar tiempo transcurrido. Di «desde hace tres años».
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25. Explicar una razón con porque
Porque une una acción o decisión con su motivo. La razón debe explicar realmente lo que acabas de decir. Para una respuesta sencilla basta una causa concreta, como el horario, la distancia o una necesidad personal. Puedes responder a «¿por qué?» con una frase que empiece por porque.
Ejemplo resuelto: «Prefiero la clase de la tarde porque trabajo por la mañana». El horario laboral explica directamente la elección de la clase.
Error que debes evitar: Evita añadir una razón que contradiga la decisión, como preferir la mañana precisamente porque trabajas toda la mañana.
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26. Expresar una consecuencia con por eso
Por eso introduce el resultado de una situación que ya has mencionado. Primero presentas la causa y después su consecuencia. Puedes usarlo para explicar cambios de planes o decisiones cotidianas. Distingue la causa de la solución: una avería es el problema; tomar otro transporte puede ser la respuesta.
Ejemplo resuelto: «Mi bicicleta está averiada. Por eso hoy voy en autobús». La avería explica el cambio de transporte.
Error que debes evitar: Evita intercambiar causa y consecuencia: viajar en autobús no explica por sí mismo que la bicicleta se haya averiado.
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27. Describir una acción en curso
Estar seguido de un gerundio describe una acción que está desarrollándose: «está cocinando». Es útil para explicar qué ocurre en una escena o en ese momento. Formas frecuentes son hablando, comiendo y viviendo. El verbo estar cambia según la persona o el número de participantes.
Ejemplo resuelto: «Una mujer está preparando la comida y dos niños están jugando en el suelo». La descripción identifica acciones visibles y quién las realiza.
Error que debes evitar: Evita inventar lo que ocurrió antes o sucederá después si solo puedes observar la acción actual.
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28. Sustituir objetos ya mencionados
Lo, la, los y las pueden sustituir objetos que ya están identificados. La forma depende del género y número: el abrigo se sustituye por lo; las llaves, por las. Con un verbo conjugado sencillo suelen aparecer delante: «lo tengo». Su uso permite evitar repeticiones manteniendo clara la referencia.
Ejemplo resuelto: «¿Tienes las entradas?». «Sí, las tengo en el bolsillo». Las sustituye a las entradas, que ya se han mencionado.
Error que debes evitar: Evita usar un pronombre cuando hay varios objetos posibles y no queda claro a cuál te refieres.
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Conversación y trámites cotidianos
29. Saludar y elegir el trato
Puedes iniciar una conversación con hola, buenos días o buenas tardes. Tú y usted requieren formas verbales diferentes: «¿puedes?» y «¿puede?». Usted suele servir para un trato formal; tú, para uno cercano. Mantener el mismo trato facilita una conversación coherente, aunque los usos concretos dependen de la situación.
Ejemplo resuelto: En una oficina, Nadia dice: «Buenos días. ¿Puede ayudarme, por favor?». El saludo y el verbo mantienen un trato formal.
Error que debes evitar: Evita combinar «usted» con «puedes» en la misma pregunta dirigida a una sola persona.
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30. Responder y añadir un dato útil
Una respuesta útil atiende primero a la pregunta y después añade un detalle relacionado. A «¿con quién vives?» puedes responder quién vive contigo y algo breve sobre la vivienda. No necesitas contar toda tu historia. El detalle debe ayudar a comprender tu respuesta, sin sustituir la información solicitada.
Ejemplo resuelto: «¿Con quién vives?». «Vivo con mi hermano. Compartimos un piso cerca del centro». Primero se identifica al conviviente y después se añade información pertinente.
Error que debes evitar: Evita hablar únicamente del barrio si la pregunta pide identificar a las personas con quienes vives.
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31. Pedir algo de forma concreta y amable
Una petición debe indicar qué necesitas y, si hace falta, para cuándo. Puedes usar «¿puede darme…?» o «necesito…, por favor». Una frase breve y concreta permite al interlocutor actuar. Explicar el motivo ayuda cuando la petición podría resultar poco clara, pero no hace falta una justificación larga.
Ejemplo resuelto: «¿Puede darme una copia del documento, por favor? Necesito llevarla a otra oficina». La petición identifica el objeto y explica su finalidad.
Error que debes evitar: Evita «quiero eso» cuando hay varios documentos y no has indicado cuál necesitas.
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32. Pedir repetición o una explicación sencilla
Si no entiendes un mensaje, distingue si necesitas oírlo otra vez, escucharlo más despacio o comprender una palabra. Puedes decir «¿puede repetir?» o «¿qué significa cita?». Pedir una explicación concreta ayuda más que afirmar que no entiendes nada cuando solo falta una parte del mensaje.
Ejemplo resuelto: «La cita es por la tarde». «Entiendo que es por la tarde. ¿Puede repetir la hora?». La persona conserva lo comprendido y pregunta por el dato que falta.
Error que debes evitar: Evita aceptar una información importante sin entenderla; indica qué parte necesitas aclarar.
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33. Comprobar un dato que puede confundirse
Cuando has oído dos posibilidades parecidas, puedes repetir el dato en forma de pregunta y ofrecer las alternativas. Esta comprobación es especialmente útil con números, días y lugares. Una pregunta concreta permite que la otra persona confirme o corrija rápidamente, sin repetir toda la conversación.
Ejemplo resuelto: «¿Ha dicho el martes trece o el jueves quince?». El interlocutor responde: «El jueves quince». La duda sobre el día y la fecha queda resuelta.
Error que debes evitar: Evita elegir una de las alternativas al azar cuando ambas te parecen posibles.
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34. Corregir un dato mientras hablas
Puedes corregir una información propia con «perdón», «me he equivocado» o «quiero decir». Después expresa claramente el dato correcto. No necesitas empezar toda la explicación de nuevo. La corrección debe permitir distinguir cuál era el dato equivocado y cuál debe conservar el interlocutor.
Ejemplo resuelto: «Trabajo los sábados… Perdón, quiero decir los domingos. Los sábados descanso». La persona corrige el día y deja clara su distribución semanal.
Error que debes evitar: Evita dar dos datos contradictorios y continuar sin indicar cuál es el correcto.
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35. Concertar una cita compatible con tu horario
Para acordar una cita, identifica el servicio que necesitas y tu disponibilidad. Si te ofrecen una hora incompatible, explica el límite y pregunta por una alternativa concreta. Antes de cerrar la conversación, confirma día, hora y lugar. Así conviertes una propuesta inicial en un acuerdo claro.
Ejemplo resuelto: «Necesito una cita. Puedo venir después de las cuatro». «¿El lunes a las cinco?». «Sí, el lunes a las cinco en esta oficina». La propuesta queda aceptada y confirmada.
Error que debes evitar: Evita aceptar una hora que coincide con otra obligación sin comunicar el conflicto.
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36. Cancelar y cambiar una cita
Cambiar una cita requiere identificar la que ya tienes, comunicar que no puedes acudir y solicitar otra posibilidad. Cancelar elimina el compromiso; cambiarlo busca una nueva fecha. Puedes dar un motivo breve sin aportar detalles personales innecesarios. Confirma si la nueva cita sustituye a la anterior.
Ejemplo resuelto: «Tengo cita el miércoles a las diez, pero ese día trabajo. ¿Podemos cambiarla al viernes?». «Sí, a las once». «De acuerdo: viernes a las once».
Error que debes evitar: Evita pedir otra cita sin aclarar qué ocurre con la anterior, porque pueden quedar dos reservas.
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37. Preguntar qué documento corresponde
Cuando un trámite menciona documentos, puedes preguntar cuál necesitas, para qué sirve y si se solicita un original o una copia. Esta conversación busca entender una indicación concreta. Los requisitos dependen del trámite y deben confirmarse con el servicio responsable; no se deducen solo por el nombre de una oficina.
Ejemplo resuelto: «¿Necesita el documento original o una copia?». «Una copia». «De acuerdo, traeré la copia». La respuesta aclara exactamente qué debe presentar la persona.
Error que debes evitar: Evita suponer que un documento aceptado en un trámite sirve automáticamente para todos los demás.
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38. Pedir que te expliquen un texto oralmente
Si necesitas ayuda para entender un escrito, puedes pedir que te lo lean o expliquen en voz alta. Indica qué información buscas: una fecha, una dirección o el contenido de un apartado. Para comprobar la explicación, devuelve el mensaje con tus propias palabras. Pedir ayuda permite continuar la interacción sin fingir que has leído.
Ejemplo resuelto: «No sé leer. ¿Puede decirme dónde tengo que ir?». «A la segunda planta». «Entonces subo a la segunda planta». La información queda comprendida y confirmada.
Error que debes evitar: Evita afirmar que entiendes el texto cuando todavía necesitas una explicación.
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39. Comunicar la pérdida de un objeto
Para explicar una pérdida, identifica el objeto, describe rasgos que permitan reconocerlo e indica cuándo y dónde lo viste por última vez. Diferencia lo que sabes de lo que supones. Después pregunta dónde puedes consultar si alguien lo ha encontrado, sin afirmar quién lo tiene cuando no lo sabes.
Ejemplo resuelto: «He perdido una bolsa roja. La vi por última vez en el autobús esta mañana. Dentro había una chaqueta. ¿Dónde puedo preguntar por objetos perdidos?».
Error que debes evitar: Evita presentar una sospecha como un hecho, por ejemplo afirmar un robo si solo sabes que falta el objeto.
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40. Proponer y negociar una alternativa
Para organizar algo con otra persona, puedes proponer una opción con «¿vamos…?» o «podemos…». Si no te sirve su propuesta, recházala de forma breve y ofrece otra. La alternativa debe resolver el problema mencionado, como un horario incompatible. Una respuesta clara permite saber si existe acuerdo.
Ejemplo resuelto: «¿Nos vemos a las seis?». «A las seis trabajo. ¿Podemos quedar a las siete?». «Sí, a las siete». La nueva hora resuelve el conflicto.
Error que debes evitar: Evita responder solo «no» cuando quieres continuar organizando el encuentro; añade una alternativa posible.
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Trabajo, compras, salud y servicios
41. Describir un trabajo mediante sus funciones
Para explicar tu trabajo, puedes indicar el lugar, la actividad y las tareas principales. El nombre de una profesión no siempre informa de todo lo que haces. Verbos concretos, como limpiar, preparar, vender o cuidar, permiten describir funciones con vocabulario básico. Diferencia tu actividad de la que realizan otras personas.
Ejemplo resuelto: «Trabajo en un restaurante. Preparo las mesas y sirvo la comida. Otra persona cocina». La explicación aclara la función sin atribuirle todas las tareas del establecimiento.
Error que debes evitar: Evita limitarte a «trabajo allí» si tu interlocutor pregunta qué haces.
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42. Resumir una experiencia laboral
Una experiencia laboral breve puede incluir el tipo de trabajo, el lugar y la duración. Indica si ese empleo terminó o continúa. Puedes explicar una tarea concreta para que el interlocutor entienda qué hacías. La secuencia debe diferenciar claramente un trabajo anterior de tu situación actual.
Ejemplo resuelto: «Trabajé seis meses en una tienda de ropa. Atendía a los clientes. Ahora trabajo en una panadería». Se distinguen la experiencia anterior, su función y el empleo actual.
Error que debes evitar: Evita presentar un trabajo terminado como tu empleo actual cuando la pregunta busca saber dónde trabajas ahora.
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43. Comunicar disponibilidad para trabajar
Al hablar de disponibilidad, expresa días y franjas horarias posibles, junto con los límites relevantes. «Puedo por las mañanas» no equivale a «puedo todo el día». Si te proponen un horario, compáralo con tu disponibilidad antes de aceptarlo. Esta explicación comunica posibilidades personales, sin establecer condiciones legales de contratación.
Ejemplo resuelto: «Puedo trabajar de lunes a viernes por la mañana. Por la tarde cuido a mi hijo». Una propuesta para el martes por la mañana encaja; otra para esa tarde, no.
Error que debes evitar: Evita decir «a cualquier hora» si sabes que tienes una limitación habitual.
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44. Pedir productos con su cantidad y unidad
Un pedido claro identifica el producto y la cantidad. Algunas compras se expresan por unidades; otras, por peso o por envases. Un kilo de manzanas no significa una manzana, y dos botellas no indican necesariamente dos litros. Si importa el tamaño del envase, añádelo o pregunta antes de comprar.
Ejemplo resuelto: «Quiero cuatro manzanas y una botella de agua de un litro, por favor». El pedido concreta las piezas de fruta y la capacidad del envase.
Error que debes evitar: Evita omitir la unidad cuando puede cambiar la cantidad que recibes.
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45. Calcular el precio total de una compra
Para obtener un total, multiplica el precio por unidad por la cantidad y después suma los productos distintos. Comprueba qué unidad tiene el precio antes de calcular: una pieza, un kilo o un paquete. Si el importe anunciado es ambiguo, pregunta qué incluye en lugar de asumirlo.
Ejemplo resuelto: Dos cuadernos a tres euros cada uno cuestan seis euros. Si añades un lápiz de un euro, el total es siete euros: «Entonces son siete euros en total».
Error que debes evitar: Evita sumar solo el precio de un cuaderno cuando has comprado dos.
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46. Comprobar el cambio al pagar
El cambio es la diferencia entre el dinero entregado y el precio total. Antes de calcularlo, confirma cuánto cuesta la compra y cuánto has pagado. Si detectas una diferencia, explica los dos importes de manera tranquila. La operación sirve para esta compra concreta, sin suponer precios habituales.
Ejemplo resuelto: La compra cuesta siete euros y entregas diez. El cambio correcto es tres euros, porque diez menos siete es tres. Si recibes dos, puedes decir: «Falta un euro».
Error que debes evitar: Evita confundir el importe entregado con el precio de la compra.
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47. Explicar un defecto y pedir una solución
Para comunicar un problema con una compra, identifica el producto, cuándo lo compraste y qué falla. Describe un hecho observable y expresa la solución que solicitas. Puedes preguntar qué opciones ofrece el establecimiento. Pedir un cambio o una devolución no significa afirmar que siempre existe ese derecho en cualquier circunstancia.
Ejemplo resuelto: «Compré esta mochila ayer. La cremallera no cierra. ¿Pueden cambiarla o decirme qué solución hay?». La petición se apoya en un defecto concreto.
Error que debes evitar: Evita decir únicamente «está mal» sin explicar qué problema tiene el producto.
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48. Describir una molestia física
Para explicar una molestia, indica dónde la notas, desde cuándo y cómo afecta a tus actividades. «Me duele» se usa con una parte del cuerpo en singular; «me duelen», con varias. Describe tu experiencia sin convertirla en un diagnóstico. La conversación puede ayudar a transmitir información al personal sanitario.
Ejemplo resuelto: «Me duele la rodilla derecha desde ayer. Me cuesta caminar y no recuerdo haberme caído». La respuesta aporta ubicación, duración y efecto, sin afirmar una causa médica.
Error que debes evitar: Evita sustituir la descripción por un diagnóstico que nadie te ha confirmado.
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49. Explicar una necesidad de apoyo social
Al solicitar información sobre apoyo, describe tu situación y la necesidad concreta: acompañamiento, orientación o ayuda para una actividad. Diferencia pedir información de confirmar que reúnes los requisitos de una prestación. El servicio responsable debe explicar qué opciones existen y qué condiciones corresponden a tu caso.
Ejemplo resuelto: «Vivo solo y necesito ayuda para entender unas cartas. ¿Hay algún servicio que pueda orientarme?». La persona identifica una necesidad y solicita información, sin dar por concedida una ayuda.
Error que debes evitar: Evita afirmar que una ayuda es automática únicamente porque otra persona la recibe.
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50. Pedir información sobre una actividad educativa
Para conocer una clase o actividad, pregunta por su contenido, destinatarios, horario y materiales necesarios. No es lo mismo una actividad infantil que una clase para adultos. Escoge los datos que determinan si puedes participar y confirma las condiciones con el centro, sin suponer que todos ofrecen lo mismo.
Ejemplo resuelto: «Busco una clase de conversación para adultos. ¿Qué días es? ¿Necesito llevar algún material?». La respuesta «martes y jueves, sin material propio» aclara esas dos dudas.
Error que debes evitar: Evita preguntar solo por el horario sin comprobar que la actividad corresponde a la persona que va a participar.
Referencia: Candidatos no alfabetizados en España | Exámenes - Instituto Cervantes
Vivienda, transporte y vida social
51. Describir la distribución de una vivienda
Una descripción de vivienda puede indicar el número de habitaciones y cómo se conectan los espacios. Distingue dormitorio, salón, cocina y baño para evitar ambigüedades. Puedes combinar existencia y posición: «hay un baño junto a la cocina». Presenta primero la distribución general y después un detalle relevante.
Ejemplo resuelto: «Mi piso tiene dos dormitorios, un salón, una cocina y un baño. El baño está al final del pasillo». La descripción permite imaginar su organización básica.
Error que debes evitar: Evita llamar dormitorio a cualquier habitación si necesitas distinguir los espacios para dormir del resto.
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52. Comparar viviendas según tus necesidades
Para elegir entre viviendas, relaciona las características con una necesidad personal. El precio no es el único dato: también pueden importar el espacio, la distancia y el acceso. Explica qué característica resulta decisiva para ti. Los datos del ejemplo son opciones concretas, no precios habituales ni condiciones generales del alquiler.
Ejemplo resuelto: Un piso tiene ascensor y otro solo escaleras. «Prefiero el primero porque mi madre tiene dificultad para subir escaleras». La elección responde a una necesidad de acceso.
Error que debes evitar: Evita llamar mejor a una opción sin explicar para quién o por qué resulta más adecuada.
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53. Comunicar una avería doméstica
Para informar de una avería, señala qué elemento falla, dónde está y desde cuándo ocurre. Describe lo observado y solicita revisión, sin improvisar una reparación. Si el problema impide usar algo, dilo claramente. La descripción debe ayudar a localizar la incidencia y distinguirla de otros problemas de la vivienda.
Ejemplo resuelto: «El grifo de la cocina gotea desde ayer. Aunque está cerrado, sigue cayendo agua. ¿Puede venir alguien a revisarlo?». El mensaje identifica el elemento y el fallo.
Error que debes evitar: Evita afirmar que conoces la causa interna de la avería si solo has observado sus efectos.
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54. Dar indicaciones para llegar
Una ruta sencilla necesita un punto de partida, movimientos en orden y una referencia que permita reconocer el destino. Puedes decir «sigue recto» y «gira a la derecha». Derecha e izquierda se entienden desde la posición de la persona que avanza. Si la ruta no te consta, comunica esa incertidumbre.
Ejemplo resuelto: «Desde esta puerta, sigue recto hasta la plaza. Gira a la derecha. La biblioteca es el edificio junto a la fuente». La ruta incluye inicio, giro y referencia final.
Error que debes evitar: Evita indicar tu derecha si estás enfrente de la persona y ella avanza en la dirección contraria.
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55. Preguntar por destino y transbordo
Antes de usar un transporte, comprueba si llega al destino y si necesitas cambiar de vehículo. Ir hacia una zona no siempre significa detenerse en el lugar concreto que buscas. Pregunta también dónde debes bajar. Los números de línea y las paradas dependen del servicio local y deben confirmarse.
Ejemplo resuelto: «¿Este autobús llega al hospital?». «No directamente; cambie en la plaza». «¿En qué parada debo bajar para cambiar?». La persona aclara la conexión antes de continuar.
Error que debes evitar: Evita subir solo porque el vehículo va en una dirección parecida a la de tu destino.
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56. Calcular una hora prevista de llegada
La hora prevista se obtiene añadiendo la duración del trayecto a la hora de salida. Recuerda que una hora tiene sesenta minutos: al superar esos minutos, avanza a la hora siguiente. Si además hay espera o un desplazamiento a pie, añade ese tiempo. Una estimación no garantiza una llegada exacta.
Ejemplo resuelto: Sales a las nueve y cuarenta. El viaje dura treinta y cinco minutos. La llegada prevista es a las diez y quince: veinte minutos hasta las diez y quince más.
Error que debes evitar: Evita tratar los minutos como si cada hora tuviera cien; nueve y cuarenta más treinta y cinco no es nueve y setenta y cinco.
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57. Explicar un retraso y actualizar un encuentro
Si un retraso cambia un encuentro, comunica dónde estás, qué ha ocurrido y una nueva estimación de llegada. Distingue una hora confirmada de una aproximada. Pregunta si la otra persona puede esperar o si conviene cambiar el plan. El objetivo es actualizar el acuerdo con información útil.
Ejemplo resuelto: «Estoy en la parada. El autobús lleva retraso y creo que llegaré hacia las seis y media. ¿Puedes esperar?». «Sí, te espero». El encuentro continúa con una nueva previsión.
Error que debes evitar: Evita prometer una hora exacta si todavía no sabes cuándo llegará tu transporte.
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58. Invitar a una actividad de ocio
Una invitación clara identifica la actividad, el día y el lugar; la hora puede proponerse o acordarse después. Distingue invitar a participar de comprometerte a pagar. Si aceptas, confirma los datos pendientes. Si rechazas, puedes dar un motivo breve sin inventar una excusa complicada.
Ejemplo resuelto: «¿Quieres venir conmigo al parque el domingo? Podemos quedar en la entrada a las once». «Sí, me apetece. Nos vemos allí a las once». La invitación queda aceptada.
Error que debes evitar: Evita suponer que «venir conmigo» significa necesariamente que la otra persona pagará todos los gastos.
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59. Elegir una actividad cultural por su contenido
Para elegir una actividad, distingue qué se hace o se ve: una película, una exposición, un concierto o una visita. Relaciona el contenido con tus gustos y comprueba los datos que necesitas para participar. No supongas que una actividad tiene las mismas condiciones en todos los lugares.
Ejemplo resuelto: «Hay una exposición de fotografías y un concierto. Prefiero la exposición porque me interesa conocer imágenes antiguas del barrio». La elección se basa en el contenido de la actividad.
Error que debes evitar: Evita confundir una exposición, donde se muestran obras u objetos, con un concierto, centrado en la interpretación musical.
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60. Preguntar por normas de convivencia
Se puede y no se puede permiten preguntar o comunicar si una actividad está permitida en un espacio concreto. Distingue permiso, obligación y recomendación: «se puede entrar» no significa «hay que entrar». Las normas de un edificio o servicio deben comprobarse allí; no se extienden automáticamente a todos los espacios.
Ejemplo resuelto: «¿Se puede dejar la bicicleta en este pasillo?». «No, pero puede dejarla en el patio». La respuesta limita una ubicación y ofrece otra permitida.
Error que debes evitar: Evita convertir una norma de un edificio en una prohibición general para todos los edificios.
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Fuentes
Identidad y modalidad verificadas:
- Candidatos no alfabetizados en España | Exámenes - Instituto Cervantes
- Qué son los DELE | Exámenes - Instituto Cervantes
